Llega el verano y comienza el gran desafío de los padres: conseguir que los hijos hagan cosas de provecho. No queremos que se pasen todo el tiempo en actividades improductivas: jugando, navegando, viendo la tele, etc. El reto es aún mayor si añadimos los problemas de comunicación típicos entre padres e hijos adolescentes. Nuestros dos hijos tienen ahora 13 y 11 años. Todo un reto, sí.

Hace tiempo que renunciamos a prohibirles el acceso a la tecnología. Tienen ordenador portátil, teléfono, tablet, consola, etc. Parece fácil recogerles los dispositivos y devolvérselos cuando hacen lo que queremos. Es fácil, pero ¿es eficaz? Para hacer sus deberes, muchos de ellos en inglés, necesitan cada vez más el ordenador y el teléfono. Muchas veces cuando me preguntan dudas yo mismo tengo que buscar la solución por internet.

Si como padres queremos facilitarles el acceso a la tecnología, entonces tenemos que aprender mucho para ir por delante de ellos. Es necesario dominar los conocimientos básicos de seguridad. Debemos saber cómo orientarles sobre la información que no se debe compartir, que reconozcan y actúen ante el ciberacoso, que se comuniquen correctamente por las redes, etc.

Además es obligatorio instalarles herramientas de control parental. Nosotros usamos Qustodio para controlar la actividad en el ordenador/móvil y Screen Time para limitar las aplicaciones móviles y los tiempos de uso. Seguramente hay alternativas mejores, pero estamos relativamente contentos con estas dos aplicaciones.

El control es necesario, pero no es suficiente porque no produce refuerzos positivos. Aquí es donde creo haber descubierto una práctica muy útil, que es justamente lo que me ha movido a escribir este artículo. ¿Cómo implantar un sistema de refuerzo positivo y control a nuestros hijos de la generación Z?

A veces hemos intentado algo con pizarras, puntos, Post-it®, etc., pero no ha funcionado por varias razones. Por otro lado, nuestra experiencia es que la comunicación con ellos es más fácil si nos adaptamos y usamos sus herramientas de mensajería instantánea. Parecerá una tontería, pero yo he conseguido tener conversaciones más profundas con mi hijo a través de Telegram. Aquí reproduzco un ejemplo:

El método que quiero intentar ahora es ponerles tareas con Asana. Ayer lo intenté con mi hijo y funcionó muy bien. A continuación, trato de explicar el método:

1) Cada día inicializo el proyecto de Asana con las tareas de cada hijo: Borro las secciones de Tareas y Recompensas del día anterior. Mantengo la sección de Reprimendas, que deberían ser bastante estables. Para inicializar Tareas y Recompensas copio y pego desde un Excel.

2) Ellos ganan puntos cuando completan una tarea. Como yo les he puesto las tareas, eso me convierte en follower, y cada vez que hay algún cambio en esa tarea (se completa, hay un comentario, etc.) yo recibo una notificación en mi móvil. Obsérvese que cada tarea/recompensa/reprimenda lleva entre corchetes un número para que fácilmente podamos calcular el saldo de puntos.

3) Cuando quieren reclamar una recompensa, me asignan la tarea de Asana a mí o a su madre. Si estamos de acuerdo les asignamos esa tarea a ellos. Si lo que quiere mi hijo, por ejemplo, es jugar media hora con el móvil, busca esa tarea y me la asigna. Yo recibo una notificación, se la asigno a él. Con Screen Time le desbloqueo las aplicaciones de juego con límite de tiempo 30 minutos. Cuando termina el tiempo, completamos esta tarea en Asana. Es indiferente que la recompensa la complete él o yo.

4) Ellos no pueden activar una recompensa si no tienen asignada la tarea correspondiente. Es decir, si veo que mi hijo está usando el móvil, puedo ver rápidamente (en mi teléfono tengo la aplicación de Asana) si en el proyecto de sus tareas hay alguna recompensa pendiente con este título asignada a él.

5) Las reprimendas también juegan un importante papel. Hay que combinar refuerzo positivo y control, stick and carrot, ya se sabe. Si por ejemplo, mi hijo está jugando al móvil sin permiso, puedo bloquearle instantáneamente con Screen Time y además le completo la reprimenda "Desobedecer [-3]" que le quita 3 puntos.

6) Estas listas no deben ser estáticas, sino que se deben ajustar continuamente. Especialmente, las secciones de Tareas y Recompensas deben poder cambiarse sin mucho esfuerzo, según queramos que hagan otras tareas u ofrecerles nuevas recompensas. Hay que animarles para que ellos nos puedan sugerir nuevas recompensas. Si quieren recompensas nuevas, me las apunto en Excel y se las configuro al día siguiente. Lo mismo si se nos ocurre que necesitan hacer otras tareas o algunas ya no tienen sentido.

¿Eres padre o madre de hijos adolescentes? ¿Qué te parece nuestro método? ¿Alguna sugerencia?